martes, 15 de noviembre de 2011

El encuentro de los niños


Rulos rubios, redonditas sus facciones
Ganas de vivir, sueños a montones
Idolatrar a los indios, no tanto a los soldados
Aventurero de corazón, un simple pirata enamorado

Pequeñita llegó ella una fría Navidad
Una niña amorosa, un ser muy especial
Jugar con sus muñecas en su propia habitación
Corazón de artista, su voz, simplemente una canción

El muchachito al adolescente da lugar
La biología de todas las cosas fue un camino natural
Combinar mente y corazón, hacer de eso una ley
Crecer, madurar, a su naturaleza mantenerse fiel

En las letras y las leyes ella supo crecer
Y a una niña adulta se quiso parecer
Justicia para la gente y la natura fueron su objetivo
Su cerebro fue el norte, su corazón le marcó el camino

Buscándose en el mundo, sus adultos se encontraron
Pero estoy seguro, fueron sus niños los que se enamoraron
Ante la seriedad de la vida, el trabajo dominó
Y el sentir de los niños por un momento se perdió

Pero el fuego de sus almas volvió a resurgir
Sin darle espacio al niño no se puede vivir
Y estas criaturas que calladitas vivían
Ahora ríen, cantan, juegan con renovada alegría

Y dan lugar a sus necesidades, con respeto y con cariño
Permitiendo con simpleza el encuentro de sus niños
Es una necesidad vital, sin ello uno perece
Y al jugar con sus propios hijos, sus niños también rejuvenecen

9 Noviembre – de Sydney a Buenos Aires