jueves, 1 de marzo de 2012

Volveré en un Picaflor (la historia de un sueño)



Estoy seguro, la muerte no separa a los corazones
Y mi madre en un sueño me vino a visitar
El sitio en ruinas estaba, escombros había a montones
Un desconocido el porqué del lugar me quería explicar

De repente mi madre, rozagante, sana aparece
Esos ojos verdes, su sonrisa brillante como luminosa estrella
Mi corazón que pega un brinco, mi cuerpo se estremece
Con suavidad se desliza, me invita a que la siga a ella

Flushy se transforma ahora en mujer joven, rubia, esbelta
Un vestido de flores, de variados colores, su cuerpo envuelve
Girando comienza a bailar una danza enigmática y Celta
El vestido es de gasa, el baile de una dulzura que conmueve

Está llena de vida, ligera, alegre, difícil no mirarla
Su cuerpo etéreo, ahora en blanco cauquén se transforma
Otro níveo cauquén aparece, es mi padre que intenta cuidarla
El amor es energía vibrante, que se canaliza tomando cualquier forma

Eso explica lo que mi mente en sueños pasa a ver
Mi madre-ave ahora en un picaflor se manifiesta
Ave diminuta, alegre, a mí se acerca, me quiere reconocer
Un calor dulce me embriaga, como el sol de otoño en una siesta

Su pico, sus alas, sus colores, se enredan en los rulos de mi cabello
Una y otra vez en ellos revolotean con una dulzura estelar
Mi madre-picaflor luego se eleva, se aleja, me invade un amor tan bello
Y percibo que su partida ahora si repleta está de bienestar

Su muerte ya no tiene el sabor de la parca gris y cobarde
Sino que la percibo dulce, liviana como ave, puro amor y energía
Yo me siento renovado, feliz, el dolor de su muerte ya no me arde
Y entiendo que el motivo de su visita fue regalarme esta alegría

Todo esto no puede ser mera coincidencia
En mi sueño alguien dice, un picaflor en tu pelo es buena suerte
Sé que la relación madre-hijo se da en otro nivel de conciencia
Y estoy seguro, a nuestros corazones no los separa la muerte

Bariloche, 29 de Febrero de 2012
Basado en un sueño del 26 de diciembre de 2011 en Los Huemules


viernes, 10 de febrero de 2012

Reconectar con la naturaleza





Sol austral que transforma el mar en luz dorada
Que ilumina el vuelo grácil de un petrel
Mi alma lo recibe y su calor me besa
Nos habla claramente de una sola cosa
De la importancia de reconectar con la naturaleza

Recostado sobre colchón de hojas
Observo los rayos del sol entre la fronda
Hoja a hoja, rama a rama, mi corazón se envigoriza
Siento las raíces milenarias y de su tronco la fortaleza
Sin duda esto nos habla de una sola cosa
De lo esencial que es reconectar con la naturaleza

Mis pies se hunden en el blanco manto
Cuando decidido subo la ladera nevada
Siento la energía granítica de la montaña
Percibo que su historia en mi se expresa
Sé que esto significa solo una cosa
Que es necesario reconectar con la naturaleza

Si la vida moderna, te atrapa, te enajena
Y tus sueños de niño un día se desvanecen
Tienes que despertar, dejar que tu alma vuele
Para sentir que la vida ya no te pesa
Y la única manera de lograrlo amiga mía
Es simplemente y sin demora, reconectar con la naturaleza

Antártida, 10 de Febrero de 2012

lunes, 6 de febrero de 2012

Antarctic Feelings



Este no es un poema, es una reflexion preparada en el contexto de mi ultimo viaje a la Antartida...de donde he regresado hace escasas horas...es en idioma ingles...una reflexion que queria compartir...

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This is our second day crossing the Drake to Ushuaia.  For most of the day, the National Geographic Explorer continued moving its way north in a rough Drake, with strong winds blowing from the northwest at 45 to 50 knots. Later in the day, we got into the calm waters of the Beagle Channel having left behind us the largest ocean current in the world, transporting more water than any other marine current.   We arrived in Ushuaia late in the evening.


As we were travelling along the Beagle Channel surrounded by beautiful green hills and breathtaking shorelines, the memories of Antarctica were still fresh in our minds.  But besides remembering the fantastic activities that we undertook during the last week in the White Continent, there was an internal voice that was telling us that it was time for reflection.  When we think about Antarctica it becomes clear to our minds that Antarctica is not only a place; it is also a feeling, a way of perceiving nature.  Only someone who has experienced the long sunsets, the endless skies, the vastness of the sea ice, the majesty of mountain peaks and hanging glaciers, the brightness of the ice, the sinuosity of channels and inlets, the tranquility of bays and coves, the delicate beauty of floating icebergs, and the rich diversity of marine fauna in Antarctica... is aware of the effect that this region offers the human soul.  Experiencing Antarctica causes an inner change, a connection with ourselves that awakens an inner need that calls us to return to this land.  


In a trip like this, we become affected in a special way when we have the luxury of enough time to contemplate and enjoy natural scenery.  As our mind wanders along unexplored paths, our thoughts become clearer, and we are able to connect deeply with ourselves and the surroundings.  Time takes an unusual dimension in Antarctica, giving us the opportunity to explore those deep, fundamental feelings. The long traveling hours across Antarctica awaken the most adventurous and romantic side of one’s nature. At the same time, Antarctica makes us think about how we relate to nature in general and the responsibility that we have to protect the ecosystems that keep us alive. Sitting quiet, watching the calm sea, full of icebergs, surrounded by mountains with the endless horizon as background is the perfect place to commit ourselves to do our outmost to preserve our planet.  Antarctica is like an eternal spirit and we are certain that we will not be the same after having being on the White Continent.  It is time to leave now, but Antarctica will remain in our minds and hearts for years to come.


Drake Passage, 5 de Febrero de 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Fitz Roy, un beso a las nubes



Muchacho soñador adolescente
Descubre el amor por las montañas
Algo primitivo, sublime, te atrae a ellas
Así lo indica tu corazón y tus entrañas

Pico único, recortado sobre el firmamento
Un llamado poderoso, tu ser dice: “allá voy”
Torre granítica, como un imán te atrae
De personalidad definida, es el Fitz Roy

A su lado, incansable compañero fiel
El cerro Eléctrico, rojo se erige de rubor
Y en las solitarias y frías noches patagónicas
Entre ambos hermanos se dan calor

Como una mujer enigmática, inalcanzable
Seduce a los hombres más valientes del planeta
Subir por su cuerpo, simplemente acariciarla
Es lo que quieres, es tu ansiada meta

Aun con azules cielos despejados
Traviesas nubes enamoradas lo enlazan
Sus paredes reflejan belleza ancestral
Desde la base tu corazón de escalador lo abraza

Llegar a su cumbre, desde allí observar el mundo
Esta reservado a los más osados
Equilibrio físico, férrea determinación
Es para los de mente clara y corazón enamorado

Su energía y belleza te conmueven
El deseo es claro, subir y robarle ese beso
Caro pagaron muchos el profundo deseo
Otros lograron subir y coronar el ascenso

Para el simple caminante patagónico
Es cerro que como pétrea torre sube
Pero para los de espíritu de montaña
Es el Fitz Roy, un beso a las nubes

Frente al Fitz Roy, Enero 2012





martes, 13 de diciembre de 2011

Piedra sobre piedra



Hoy me aventuro en la meditación
Busco ese espacio de interna reflexión
A mis pensamientos darles la despedida
Camino indispensable en esta acelerada vida

Cierro los ojos, pongo recta la columna
Imagino claridad, luego penumbra
Ojos abiertos, mi cuerpo una línea fantasea
Aparecen esas piedras que inertes se balancean

Clara línea vertical las conecta
Eso siento al poner mi espalda recta
Grandes y pequeñas, ejemplo de igualdad
Conectadas hacia arriba, no conocen la gravedad

Piedra sobre piedra, en balance constante
Un equilibrio, sutil, holístico, elegante
Una imagen tan nítida, tan clara
De la vida, de nuestros desafíos, nos habla

De niño una primera piedra como base
Otras piedras se suman a medida que se crece
De distintas formas como se dan las cosas
Rango de sentimientos, alegres, y dolorosas

Cuando crees que una se desmorona
Otra de ellas se acomoda, y te enamora
Juntas, en armonía, se apoyan entre ellas
Como en el negro firmamento las estrellas

Piedra sobre piedra, así siento la vida
Equilibrando alegrías y alguna que otra herida
No importa el tamaño, forma o textura
La vida nos da todo, también nos roza con ternura

Y sé que cada piedra representa una apuesta
Aunque uno se pregunte, no existen las respuestas
Buscar equilibrio en la vida, es crecer como la hiedra
Poquito a poco, piedra sobre piedra

Bariloche, 13 de diciembre 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

La ruidosa ternura del tero

 Mi jardín se presenta húmedo y vacío
Son las primeras luces del amanecer
Todo está en calma, solo reina el rocío
Al igual que todos los días algo va a suceder

Un primer movimiento saluda al manzano
Uno de los visitantes conocidos, es el zorzal
Son varios, que interactúan como hermanos
Una visión hermosa en el despertar matinal

Repetidos sonidos de sórdidas trompetas
No parecen producto del reino animal
Pero son las bandurrias, ruidosas y coquetas
No conocen otra forma de hacerse notar

Las gotas de rocío, desaparecen, se dejan evaporar
Cuando los rayos de Febo besan mi jardín
La fronda verde de los árboles parece despertar
Flores de diversos colores se suman al festín

La fucsia, roja, exuberante, manojos de color
Recibe de repente, suspendido entres sus flores
Un ave diminuta, tornasolada, un pequeño picaflor
Que con delicadeza la besa susurrando sus amores

Sobre el cielo una sombra vertiginosa
Un sonido agudo, un chasquido se deja oír
Es el chimango, ave certera y tan hermosa
Su elegancia me deleita, me hace sonreír

Pero hoy mi jardín tiene nuevos visitantes
Patas largas, copete, y un caminar controlado
Son los ruidosos teros, una pareja y su infante
Aves conocidas, habitantes de muchos lados

Ambos padres, distinguirlos difícil me resulta
Patrullan mi jardín, atentos a lo que acontece
Avanzan, retroceden, siempre con mirada astuta
Y el terito, descubre la vida, con entusiasmo parece

Abnegados, dedicados, no paran de chillar
Protegen a su pichón, regalo de la natura
Y aunque no lo entendamos, sería simple aceptar
Es solo una ruidosa forma de manifestar la ternura

 Bariloche, 4 de Diciembre de 2011