jueves, 19 de marzo de 2020

Un único mar nos une (somos uno)





Ese mar, siempre ese mar
simple y breve palabra, solo tres letras
espacio universal, a la mente casi infinito
generador de sueños, manantial de esperanzas
proyección de nuestros deseos
de nuestras ansias de libertad

Ese mar, siempre ese mar
cierro los ojos, me dejo llevar por su sonido,
su olor, su energía...y allí apareces vos
tan clara y sonriente, tan manifiesta y profunda
y el espacio que nos separa
se transforma en ola, o simple gota de agua.

Ese mar, siempre ese mar
fuerza ancestral, constante, rítmica, poderosa
lo observamos, lo navegamos, nos sumergimos en él
y surge esa repetida sensación de que es nuestro
pertenencia individual pero a la vez colectiva
libre de razas, credos, culturas...simplemente nuestro

Ese mar, siempre ese mar
en su interior nos invade una sensación de paz
de equilibrio de nuestros sentidos, de geografía de origen
de continuidad física, y a la vez conexión espiritual
difícil describir el efecto que nos genera
las palabras no pueden abarcarlo

Ese mar, siempre ese mar
espacio de búsqueda e intriga de pueblos antiguos
lugar de encuentro y de diferencias, de luchas de poder
piratas enamorados buscando una razón de ser,
aventureros inquietos siguiendo un impulso vital
ansias de nuevos horizontes y geografías

Ese mar, siempre ese mar
nos conecta de forma muy especial
al andar sus largas playas, sobre suave arena
en compañía de su bramido cuando activo
o del suave beso de una mansa ola
que encuentra cobijo en ansiada costa

Ese mar, siempre ese mar
el mar de los poetas
el mar de Neruda, del que no sabe
si es ola sola o ser profundo
el mar de Borges, que le despierta la ancestral pregunta
quién es el mar, quién soy?

Ese mar, siempre ese mar
el mar de tantos
el mar de Benedetti, que nos obliga a ser orilla
a nadar como una forma de abrazarlo
el mar de Octavio Paz, que muere de sed
que muere de sed de aire

Ese mar, siempre ese mar
desde niño siempre atrapante como un imán
desde el rio proyectarme hacia él
navegar sus aguas, soñar con viajes y aventuras
reconocer su naturaleza, su intimidad y totalidad
poner mi corazón y todo mi ser a su servicio

Ese mar, siempre ese mar
mi propia necesidad vital de ahondar
en las maravillas de las sabias criaturas
que superando la fuerza de la evolución,
no han querido abandonarlo
y le dan vida a la monotonía del simple agua

Ese mar, siempre ese mar
con distintas personalidades, colores, intensidades
refleja historias, sueños incumplidos
como olas que parten y no llegan a ningún lado
o deseos realizados como corrientes que recorren el planeta
y victoriosamente llegan a su anhelado destino

Yo me conecto con el mar,
tú te conectas con el mar
y que maravilloso sentir que el nosotros
se conecta también

Ese mar, siempre ese mar
cuando no te tengo y te extraño
el mar inexplicadamente siempre me conecta con vos
sé a ciencia cierta que tu esencia llega con cada ola
y la lejanía se convierte en presencia
porque el mar es uno, como nosotros

Marbella, Costa Rica (Jardines del Sol) con Ana y Juan - Febrero 2020

domingo, 29 de septiembre de 2019

Los sueños y el amor



Los sueños son mera proyección de nuestros deseos
imágenes y pensamientos que solidificamos
una amalgama de ilusiones que nos guía la vida

Soñar actúa como un motor vital
pero ese mismo sueño que nos eleva
puede petrificarnos y anular una vida plena

Hay veces que los sueños se nos enraízan tanto
que se transforman en plan de vida
en hoja de ruta, en único y rígido camino

Los sueños pueden transformarse en creencias
las creencias ser percibidas como la realidad
y en ciertas ocasiones como nuestra única realidad

Los sueños imposibles deberían desvanecerse
y así darle libertad al corazón de la mente
libertad al cerebro del corazón

La vida es movimiento y el movimiento es cambio
cambiar nos exige adaptar nuestros sueños
para crear nuevos sueños, nuevas ilusiones

El amor es producto de nuestros sueños
cuando dos personas sueñan juntas
la magia ocurre y el amor surge con naturalidad

Por eso te quiero llena de sueños
de sueños renovados, compartidos
creando el puente que solidifica nuestro amor

Soñar juntos que es igual que amarnos
desde la libertad que da despedir viejos sueños
y construir sueños que nos convoquen

Quiero que esos sueños se reflejen en nuestras miradas
en el calor de la unión de nuestros cuerpos
en el aire compartido de nuestros besos

Quiero soñar con vos y que sueñes conmigo
darme cuenta que lo logramos
cuando tu sonrisa es espejo de la mía

Soñar es creer que el amor existe
y el amor nacerá si confiamos en él
creer en el amor, es abrirse al amor
Y asi dejar que crezca
sin barreras, sin defensas
sin obstáculos, fluyendo en libertad

Soñar juntos es armonía
Y evocarnos de a dos
nos llevará a un lugar de paz
a un lugar de ensueño
allí donde amores y sueños
se amalgaman eternamente

Cambridge Julio 2018 y Bariloche Septiembre 2019



domingo, 12 de mayo de 2019

La búsqueda del amor



La búsqueda del amor

                        …esta tarde puedo escribir los versos más dulces…

En la montaña conecto con mi esencia
afloran mis sentimientos más profundos
y aunque te sienta, me pregunto
¿Existirás amor?

Por momentos me saludas
desde lo alto de una pétrea cima
entre peñascos que se abrazan
¿Existirás amor?

Nubes oscuras vuelan hacia mí
descargan su húmeda tristeza
te busco en cada gota que me roza
¿Existirás amor?

 Camino el bosque sin rumbo
me pierdo en su coloridas hojas
te manifiestas poderosa en el follaje
¿Existirás amor?

Aunque tímido, el sol otoñal
lucha por darle tibieza a la tarde
te reconozco en cada rayo luminoso
¿Existirás amor?

En el mar, si navego las olas
lo hacemos juntos
en remolinos nos abrazamos
¿Existirás amor?

No concibo una playa sin ti
eres el agua que besa mis pies
la arena es nuestro único testigo
¿Existirás amor?

Impulsada por la brisa marina
una gaviota te eleva grácilmente
te pierdes en el horizonte
¿Existirás amor?

Por momentos se que estas a mi lado
me hablas, ríes conmigo
tu cuerpo se funde en el mío
¿Existirás amor?

Aunque adivino tu silueta
tu cara, tus manos, tu cuerpo
nunca son los mismos
¿Existirás amor?

Creo que te pareces a mí
aunque distinta te manifiestes
no entiendo ese vital encantamiento
¿Existirás amor?

Antes de dormir te huelo
siento tu femenina presencia
Y en sueños me pierdo contigo
¿Existirás amor?

A veces sedienta de amor me esperas
buscas el abrazo del amante
otras sonríes y desapareces
¿Existirás amor?

Añoro el calor de tus manos
que aun no conozco
y el sabor de tus labios que imagino
¿Existirás amor?

Sé que esa canción te emociona
porque la escuchas desde mí
o quizás sea yo quien escucha por ti
¿Existirás amor?

Ciertas veces fuiste tú de verdad
sentí el sabor de tus labios
me perdí en tus intimidades
¿Existirás amor?

En mis viajes paseo contigo
caminamos de la mano
me hablas no se en que lengua
¿Existirás amor?

Una vez me senté junto a ti
en un tren veloz en movimiento
quise hablarte pero ya no estabas
¿Existirás amor?

Recuerdo cuando un cristal nos separó
me querías, me deseabas
esa vítrea realidad fue desencuentro
¿Existirás amor?

Mi soledad tiene celos de ti
ella te prefiere lejos
ya la conoces, es tan ella mi soledad
¿Existirás amor?

¿Habrás pertenecido a otro?
¿Recordarás otros brazos con tristeza?
¿O reinará la paz en tu vida?
¿Existirás amor?

¿Qué idioma hablarás? ¿El mío?
¿Qué recuerdos tendrás?
¿Dónde transcurrió tu niñez?
¿Existirás amor?

¿Disfrutarás el frío? ¿O revives en el calor?
¿Mar o montaña? ¿Estepa o bosque?
Dulces dicotomías de la vida
¿Existirás amor?

¿Serás hija del mar y el viento?
¿Quizás sobrina de la llanura?
¿O tu madre será la nieve?
¿Existirás amor?

Sé que no eres madre de mis hijos
pero das dulzura a mi paternidad
fiel compañera de andanzas
¿Existirás amor?

¿Serás madre de otras almas?
esencia femenina que da vida
guía natural y ancestral cobijo
¿Existirás amor?

Tu mano se posa sobre la mía
cuando enamorado escribo
así tu corazón se filtra en mi poesía
¿Existirás amor?

Tarde de otoño y montaña
donde nuevamente nos conectamos
y nació este poema que habla de los dos
¿Existirás amor?

¿O serás simplemente
proyección de mi naturaleza
un dulce sueño
que no existe?


Bariloche, mirador del Brazo Tristeza del Lago Nahuel Huapi, Domingo 6 de mayo de 2019 

jueves, 22 de febrero de 2018

El desafío de las puertas




La vida se presenta como un largo pasillo
repleto de numerosas y distintas puertas.

A veces abrimos una alocadamente
y la atravesamos sin saber, sin preocuparnos
que hay del otro lado,
y así como entramos, salimos de esa habitación
con ligereza, para nunca volver.

A veces una puerta se presenta entornada,
y con sigilo podemos mirar y tener idea
de lo que encontraremos.
La certeza nos lleva a cerrarla suavemente,
sabiendo que esa habitación no es la que buscamos.

Otras veces abrimos con cautela una puerta,
y con frescura y deseo entramos.
Creemos que encontramos un lugar especial
pero la alegría nos dura poco y salimos,
seguros que esa habitación era solo de paso.

Una puerta a veces nos atrae de manera especial,
la abrimos, todo adentro brilla y creemos
que hemos encontrado esa habitación tan buscada.
Sin embargo rápidamente el brillo
se torna en opacidad y salimos tristes, desilusionados.

Hay puertas siempre abiertas…de par en par,
que conducen a habitaciones ruidosas, llenas de gente,
donde comunicarnos nos resulta imposible.
Entramos y salimos de ellas casi sin darnos cuenta y
sin recordar a los que vivían en ellas.

Otras las abrimos de un fuerte empujón
y entramos corriendo y manoteando
a cuanto hay a nuestro alrededor.
La inmadurez nos domina, y enojados
salimos dando un portazo, sin mirar atrás.

Hay puertas sin atractivo,
que abrimos por simple curiosidad,
imaginando elementos interesantes.
Sin embargo nuestra desenfrenada ansiedad nos vence
y salimos casi antes de entrar.

En algún momento aburridos del abrir y cerrar de puertas,
abrimos una donde nos sentimos cómodos.
Quizás la habitación no es la que soñábamos
pero cansados de la búsqueda decidimos quedarnos,
y hacer de ella nuestra morada.

Pasan los años y esa comodidad
se transforma en tedio, aburrimiento, desgano.
Esos colores que nos eran amables
pasan a ser opacos, tristes.
la placidez se desvanece, y nos ahoga el encierro.

Así que con renovado interés
 miramos con atracción el picaporte
de esa misma puerta que nos dio acceso.
La abrimos con fuerza, con decisión, casi desesperación
aunque nos resulte difícil dejar la comodidad de lo conocido.

No es simple enfrentarnos
otra vez a la elección de nuevas puertas.
Pensábamos que esa etapa ya era historia,
pero la vida es movimiento, y nos pide salir, andar,
respirar nuevo aire, probar otras puertas.

De nuevo ya en el pasillo de la vida,
sin planearlo otra puerta aparece,
y nos atrapa como una fuerte ola.
Esa puerta antes quizás no estuviera allí,
o simplemente no la vimos.

Desconocemos el motivo, pero esa puerta nos atrae,
nos intriga de sobremanera,
y sin mucho pensar, seguimos nuestro corazón,
un impulso vital, y la abrimos,
un nuevo mundo se abre ante nosotros.

Esta nueva habitación presenta
elementos, sentimientos
que sabemos a ciencia cierta
 precisábamos, son vitales,
pero habíamos abandonado su búsqueda.

Es un cuarto que si bien parece
 fue morada de alguien,
su energía, su mobiliario, su decoración
parecen nuevos, como si nunca
 nadie hubiera estado allí.

Renovada alegría nos brinda esta habitación,
es como volver a vivir,
sentirse joven, todo brilla,
y lo hace de manera genuina,
poderosamente intensa.

Pasan los días y con sorpresa
 vemos que el brillo perdura,
Es más, nuevos elementos se manifiestan
y nos resultan profundamente atractivos.
Paz, luz, una sensación de haber llegado a casa.

Pero hay días en que los recuerdos nos visitan,
y evocamos la antigua habitación conocida.
Quizás por simple costumbre, la nostalgia nos invade
sin  recordar la sensación de asfixia
que esa habitación nos generaba.

Estamos así en una habitación que no para de brillar,
con efímera nostalgia por la que nos atormentaba.
Y como uno no puede bien sentarse en dos sillas,
tampoco puede morar en dos habitaciones
en el mismo espacio/tiempo.

Por suerte evocar los recuerdos
es un buen atajo hacia el olvido.
Recuperamos nuestra perspectiva,
y la claridad ilumina
la brumosa noche de nuestro corazón.

Allí el desafío de las puertas se manifiesta,
es que la vida solo permite un camino.
Este conlleva a cerrar una de las dos puertas
y aunque con tristeza, debemos
hacerlo firmemente, cerrándola bien cerrada.

Es la única manera de habitar una de ellas,
para poder utilizar todos sus espacios,
conectarse con ella, recibir su luz, su olor.
Así podremos descansar profundamente
y encontrar el buscado equilibrio.

Así el desafío de las puertas
se traduce en una simple pregunta.
Que puerta habremos de cerrar,
y que habitación
habremos de morar?

Lo importante es ocupar
la habitación que sea
pero hacerlo con el corazón,
y permitir que nuestra energía vital
se haga una con esa habitación.

Este es el verdadero desafío de las puertas.


Bariloche 19 de Febrero de 2018
(buceando en el lago Correntoso…e inspirado en los dilemas amorosos de la vida)




miércoles, 28 de junio de 2017

Todo son recuerdos...el olvido solo se llevó la mitad


El paso que damos es un recuerdo
evocar quienes somos es un recuerdo
las ilusiones que creamos son un recuerdo
el futuro que nos imaginamos es un recuerdo
esa brisa primaveral llena de vida es un recuerdo
esa tarde de lluvia es un recuerdo
ese beso apasionado es un recuerdo
la existencia de nuestros hijos es un recuerdo
una calle, esa puerta, ese balcón es un recuerdo
un olor, un perfume es un recuerdo
nuestros sueños de niño son un recuerdo
nuestros sueños de grande son un recuerdo
tu cuerpo que recorro con mis ojos, es un recuerdo
tu cuerpo que recorro con mis manos, es un recuerdo
esa sensación de angustia es un recuerdo
esa sensación de alegría es un recuerdo

Resulta difícil dejar los recuerdos, no recordar los recuerdos
Ellos nos atan, nos dominan, dictaminan nuestro derrotero
definen quienes somos, quienes seremos.
Nos generan una hermosa sonrisa cuando positivos
nos hunden en nuestra mayor miseria cuando grises
Resulta difícil vivir sin ellos dado que son ellos los que nos constituyen
somos el resultado de ellos, de lo que vivimos

La nostalgia de un recuerdo es una fuerza emocional poderosa
el recuerdo de lo que soñamos y nunca tuvimos es lapidario
Los recuerdos no son ni buenos ni malos,
es lo que nosotros hagamos con ellos
la fuerza, el color, el brillo, que le demos
 lo que negociemos con nuestro cerebro
adonde permitamos que ellos nos lleven

Los recuerdos nos permiten visitar nuestro pasado
nuestras vidas dentro de nuestra vida
Nos permiten evocar viejas sensaciones
saborear momentos exquisitos
Nos condenan a llorar el dolor de la pérdida
revivir angustias pasadas que siguen viviendo en nosotros

Nunca la vida es como la imaginamos
nunca es como el recuerdo de lo que imaginamos iba a ser
no puede ser así...perdería la vida su naturalidad
Aferrarse al recuerdo de lo que nos imaginamos iba a pasar
nos paraliza, nos hunde, nos bloquea
no nos permite crear nuevos sueños, nuevos recuerdos
y vivir la vida de manera de emprender nuevos comienzos
hacer de ella lo mejor, volver a sentir como la primera vez
volver a crear nuevas ilusiones

Por eso hay momentos donde debemos poner a los recuerdos a reposar
no abrirles la puerta, dejar que apelotonados esperen a un nuevo día
Hay momentos donde la vida nos pide apretar los dientes
forzar una sonrisa, empujar hacia adelante,
hasta que un día esa sonrisa sea una consecuencia natural
y no un vehículo emocional elegido como punta de lanza

El equilibro de la vida es frágil, y ese equilibrio está lleno de recuerdos
paradójicamente cosas que hoy nos dan la mayor de las alegrías
pueden mañana ser los recuerdos más tristes
Cosas que hoy saboreamos a pleno
pueden tener un gusto amargo un momento después
Por eso el tratamiento que nosotros hagamos de los recuerdos
será la clave de nuestra felicidad.


Meadows Lane, Edimburgo - 19 Junio 2017

Interesante este párrafo de Ernesto Sabato (El Túnel) que habla de los recuerdos:
Es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza