domingo, 2 de agosto de 2020

Mujer fuente de inspiración


La energía de una mujer

le da sentido a nuestra vida.

Esta toma otro color, otra intensidad

y genera una luz nueva.

Cada mujer, real o imaginaria

actúa como fuente de inspiración.

 

Ellas son…


La que con mucha ternura

me trajo a esta vida.

 

La de delantal blanco

que fue mi primer amor.

 

La que despertó mis deseos,

dulces sensaciones desconocidas.

 

La que me rozó con su piel

y me embriagó con su perfume.

 

La que quise con pasión

y me amó sin medida.

 

La que quise querer

Y ella no.

 

La que me quiso realmente

y no supe corresponder.

 

La que me besó sin sentido

pero sentí su adiós.

 

La que siempre deseé

y nunca llegue a tener.

 

La que si tuve

pero no llegué a desear.

 

La que se comprometió a un camino

y abandonó en su mitad.

 

La que en una sonrisa

escondía oscuras pesadillas.

 

La que sin razón me engañó

y justificó esa traición.

 

La que me enamoró

y sigue enamorándome.

 

La que despertó a Eros

y prendida sigue a mi cuerpo.

 

La que no entendió nada

cuando todo era claridad.

 

La que jugó con mi mente

pero mi cuerpo se reveló.

 

La que me honró

y con amor nos honramos.

 

La de vital coincidencia

pero de vidas encontradas.

 

La que me dejó una cicatriz

que difícil fue sanar.

 

La que elegí para mis hijos,

unión única, irrepetible.

 

La que de mí se enamoró

pero no me di cuenta.

 

La que me costó despedir

y sigue viva en mi.

 

La que no me entendió

y nunca entendí.

 

La que con su sonrisa

iluminó mi mundo.

 

La de la palabra justa

y el beso que apacigua.

 

La de la voz melodiosa,

trino de todas las aves.

 

La que con la luz de sus ojos

encendía al sol.

 

La que aún me desvela

y da vida a mi prosa.

 

La que duerme conmigo

y alegra mi despertar.

 

La que con su olor

alborota mis instintos.

 

La que piensa con inteligencia

y actúa con sabiduría.

 

La que sin avasallarme

me completa.

 

La que al mirarme me inspira

y a lo lejos vuelve a hacerlo.

 

La que con su gracioso cuerpo

completa mi anatomía.

 

La que beso sin labios

y abrazo sin brazos.

 

La que me visita en mis sueños

y sueño despierto.

 

La que conocí por azar

y sin querer volví a encontrar.

 

La que se acercó a mi lado

bajo la suave llovizna.

 

La que el mar me trae

y camina mi playa.

 

La que el viento transporta

y se acurruca conmigo.

 

La que me lleva a la cima

de todas las montañas.

 

La que en el bosque me roza

con todas sus ramas.

 

La que en los hielos australes

da calor a mi corazón.

 

La que reconoce en la música

un lugar de comunión.

 

La que un poema la emociona

y brilla al son de las palabras.

 

La que con una simple sonrisa

hago sentir más viva.

 

La que miro con amor

y con amor me corresponde.

 

La que aun busco

y no encuentro.

 

La que imagino

y no existe.

 

La genérica,

que es una y es todas.

 

La que vive dentro mío

e inspira estos versos. 



Marbella, Costa Rica (Febrero 2020) y Bariloche (Agosto 2020)